Los alimentos fritos suelen encontrarse en la lista de comidas favoritas de muchas personas. A más de uno le resulta irresistible comerse una porción de papas fritas, pollo frito o una milanesa empanizada.

No obstante, su consumo en exceso es poco recomendado por especialistas, ya que puede llegar a desencadenar importantes problemas de salud a mediano y largo plazo.

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Un reciente estudio estadounidense encontró que consumir alimentos fritos con frecuencia (más de una porción a la semana) puede elevar el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, e incluso de muerte prematura.

Riesgos peligrosos

“Encontramos que el consumo total de comida frita se relaciona con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular”, compartió el doctor Wei Bao, investigador líder del estudio y profesor asistente de epidemiología en el Colegio de Salud Pública de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos.

Las conclusiones de la investigación, que fueron publicadas en la revista especializada BMJ, indican que:

-Las personas que comían una o más porciones al día de alimentos fritos tenían un riesgo 8% más alto de muerte prematura, en comparación con quienes no comían comida frita.

-Consumir una o más porciones de pollo frito al día se vinculó con un aumento del 12% de fallecer por enfermedades relacionadas con el corazón.

-Consumir una o más porciones de pescado o marisco frito al día se vinculó con un aumento del 13% de fallecer por problemas cardíacos.

Entre menos, mejor

“Unas malas decisiones conducen a unos malos resultados. Tenemos la oportunidad de ayudarnos a vivir unas vidas más sanas y más largas mediante cambios en el estilo de vida”, apuntó el doctor Guy Mintz, director de salud cardiovascular y lipidología en el Hospital Cardiaco Sandra Atlas Bass de Northwell Health, en Manhasset, Nueva York.

“Ha llegado el momento de que reconozcamos lo que comemos y de que nos demos cuenta de que nuestras elecciones dietéticas tienen consecuencias [en la salud]”, destacó.

El especialista recomendó que se reduzca al máximo el consumo de alimentos fritos, ingiriendo apenas una porción a la semana, o menos. Además, aconsejó que cuando se consuma comida frita, la mejor forma de hacerlo es preparando los alimentos en casa y mediante el uso de aceite de oliva.

 

Vía: Health Day News