Es común enfermarse con frecuencia durante la niñez, ya sea por no actualizar el esquema de vacunación o, simplemente, porque los centros de aprendizaje son el principal lugar de propagación de infecciones. En cualquier caso, es difícil saber si un niño está lo suficientemente bien como para ir a la escuela.

De acuerdo con especialistas, tener dolor de garganta, tos o congestión leve no siempre significa que un niño no pueda sus actividades cotidianas.Entonces, ¿qué reglas deben seguirse sobre cuándo mantener a los niños en casa? Toma en cuenta lo siguiente.

  1. Estreptococos en la garganta. En este caso, los niños necesitan primero una o dos dosis de antibióticos, lo que puede significar quedarse en casa el día después del diagnóstico.
  2. Varicela. Antes de que los niños vuelvan a la escuela, es importante cerciorarse de que las llagas de la varicela estén secas (por lo general esto toma alrededor de 6 días).
  3. Enfermedades contagiosas. La rubéola, la tos ferina, las paperas, el sarampión y la hepatitis A tienen pautas específicas para regresar a la escuela. Un médico puede asesorarte al respecto.
  4. Piojos. El menor puede permanecer en la escuela hasta el final del día. Los niños que reciben su primer tratamiento después de la escuela pueden regresar al aula a la mañana siguiente.
  5. Resfriados, tos o conjuntivitis. Es posible asistir a la escuela si el niño se siente lo suficientemente bien y no tiene fiebre.

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Es importante que nunca se envíe a un niño a la escuela si hay fiebre, náuseas, vómitos o diarrea. Si el menor necesita más atención de la que el maestro puede proporcionar, es necesario que se quede en casa. La clave está en que conozcas muy bien tu hijo. Obsérvalo, si no se siente lo suficientemente bien, no es necesario que le hagas pasar un mal rato enviándolo a la escuela. Tómalo con calma.

 

Vía: Kids Health