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Algo empieza a cambiar

INTRODUCCIÓN

Supongo que eso que llaman juventud está quedando atrás. Personalmente me siento todavía muy bien, aunque ya el otro día me recordaron mi edad: “Nicolás, te vas de portero, de mediocampista entra Alfredo”. Alfredo tiene 20 años. He jugado fútbol durante años y eso me pudo, pero la verdad es que la rodilla ya me está dando un poco de lata. ¿Cuánto tiempo más jugaré (o me dejarán jugar)? Si he de ser sincero, me preocupa, pero más me vale pensar de manera positiva. Con suerte y hasta me viene bien un poco de descanso. No he parado de trabajar desde que terminé la carrera; tengo además una familia y la jugada con mis cuates una vez a la semana. Además, mis hijos ahora, adolescentes, me vuelven loco (yo digo que las nuevas generaciones vienen revolucionadas), así es que tampoco sobra que les dedique más tiempo de lo que hasta ahora he podido.

Este manual cubre la etapa de los 40 a los 54 años. Yo creo que es una muy buena edad para ver las cosas ya con cierta distancia y con una madurez que permite interpretar la vida con más elementos de juicio. Lo que, al igual que a mí, tal vez te resulte muy claro luego de leer este manual es esta etapa es un buen momento para revisar tu estilo de vida y hacer los ajustes necesarios para adoptar hábitos saludables. El cuidado de la salud debe ser permanente a lo largo de la vida, pero hay momentos que parecen ser, pudiera decirse, una de las últimas llamadas para actuar con responsabilidad respecto de la propia salud. En ésta habrá que reforzar los buenos hábitos y tener algunos cuidados especiales. Tal vez ya no puedas comer como antes, pero tendrás la oportunidad de adquirir una fuerza interior que te será desconocida y te permitirá aprovechar al máximo las ventajas de la madurez.

¿QUÉ OCURRE EN ESTA NUEVA ETAPA?

No sólo las mujeres suelen pasar por una crisis al cumplir los cuarenta años: también los hombres a esa edad sufren las consecuencias psicológicas de ingresar a una década que habla de madurez que de juventud. En los hombres inicia también el declive físico. Al cumplir los cuarenta, el hombre siente la necesidad de sentirse joven, en parte porque se da cuenta de que un abandono a esa edad puede suponer una caída en picada hacia una forma física que transforme su cuerpo de forma definitiva. Por ello, es común que sea a esa edad cuando el hombre decide de una vez por todas empezar a ir al gimnasio y comenzar una dieta más sana.

En esta etapa que comprende entre los 40 y los 54 años, el adulto medio logra reorientar la atención hacia sí mismo. La tarea principal que se impone en estos años es la autocomprensión, la autonomía personal, la búsqueda de equilibrio en las emociones y los pensamientos, una coherencia entre lo que se siente, se piensa y se hace, y la conciliación con los aspectos importantes de la vida. A esta edad, los hombres han desarrollado una identidad que se basa en gran medida en su trayectoria de trabajo, y es en estos años cuando suelen cuestionarse si la vida que llevan es realmente lo que quieren o no. Las posibles crisis a las que se pueden enfrentar en esta edad tienen relación con la conciencia de que la primera parte de la etapa adulta ha concluido, que los hijos crecen y que la muerte es cada vez más cercana.

¿QUÉ TEMAS DE SALUD SON DE PARTICULAR INTERÉS AHORA?

En México las principales causas que llevan a los hombres de esta edad a la muerte son: enfermedades del hígado, diabetes mellitus, accidentes, enfermedades del corazón, tumores, agresiones (homicidios), enfermedades cerebrovasculares, enfermedad por virus de la inmunodeficiencia humana, insuficiencia renal y síndrome de dependencia del alcohol.

Sin embargo, muchas de estas causas de muerte e incapacidad pueden prevenirse o retrasarse con un diagnóstico y tratamiento tempranos. Un número significativo de problemas de la salud, como los tumores malignos, la diabetes y los problemas del corazón, entre otros, podrían detectarse y tratarse si los hombres cobraran conciencia de la importancia del auto-cuidado de la salud y acudieran a realizarse exámenes de detección temprana. Ello contribuiría a disminuir los índices de mortalidad a causa de estas enfermedades.

De manera particular destacan los siguientes padecimientos en este grupo de edad: diabetes, hipertensión, infartos, colesterol, cánceres, insomnio, cansancio, dolores de espalda, depresión, consumo de tabaco y alcohol, nutrición y problemas asociados con la salud sexual.

Sobre tu cuerpo

Peso y talla

Si no has acudido con un médico especialista o un nutriólogo, ahora es buen momento para iniciar un cuidado especializado. Él o ella será la persona indicada para orientarte sobre la relación entre tu peso y tu talla, así como para aconsejarte sobre tu salud en general.
Recuerda medir tu Índice de Masa Corporal (IMC) y tu circunferencia abdominal.
IMC =   peso en k
estatura X estatura
Divide la cantidad de kilogramos que pesas entre el cuadrado de tu estatura. Por ejemplo: si alguien pesa 85 kilogramos y su estatura es 1.65 m, deberá dividir 85 entre 2.89 (resultado de multiplicar 1.65 x 1.65), con lo que se obtiene un IMC de 31.4. Esta cifra indicaría que la persona es obesa. En México se considera que tienes:

Sobrepeso, con un IMC mayor a 25 y menor a 27. 
Obesidad,  con un IMC mayor a 27.

Si tienes baja estatura (menos de 1.60 m):
Se considera que tienes sobrepeso con un IMC mayor a 23 y menor a 25.
Se considera que tienes obesidad cuando el IMC es mayor a 25.
Se considera que tienes desnutrición con un IMC igual o menor a 18.

Evolución de tus aparatos y sistemas

Esqueleto. La masa ósea en hombres disminuye con la edad, aunque no tanta como en las mujeres. En el caso de los varones, comienza una lenta y progresiva pérdida de la masa y el peso total de los huesos, ya que se pierde más tejido del que se forma. Esto ocurre con concentraciones hormonales normales, pero dado que este proceso es tan lento y de poca intensidad, no tiene manifestaciones clínicas en esta edad y el hueso sigue cumpliendo perfectamente sus funciones.

Sistema muscular. Con la edad, los músculos se hacen más delgados y su fuerza disminuye. La utilización escasa o nula de los mismos desempeña un papel importante en la atrofia de las fibras musculares que ocasiona una pérdida de las mismas y una disminución de su tamaño. Esta involución (proceso degenerativo) ocurre debido a que la secreción de la hormona del crecimiento declina a los 50 años, haciendo que los músculos se encojan y que la grasa aumente. Ello ocasiona que los hombres de esta edad tengan una menor fuerza muscular y una menor resistencia aeróbica al hacer ejercicio.

Sistema cardiovascular.  En estos años, el corazón y el sistema circulatorio pueden ya manifestar alteraciones ocasionadas por malos hábitos pasados. Si ese fuera el caso, sin embargo, esta etapa es un buen momento para llevar a cabo ajustes a dichos hábitos, tales como modificar la alimentación de forma que se consuman alimentos con un menor aporte de grasas, empezar a hacer ejercicio de manera regular y dejar de fumar. Un cambio de actitud puede en efecto disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular. El estrés, el mal humor y la vida sedentaria son factores que contribuyen al deterioro del sistema circulatorio.

Sistema gastrointestinal. Al igual que con el sistema circulatorio, a esta edad los malos hábitos y el estrés pueden ya manifestarse como alteraciones del aparato digestivo. En particular, dichos hábitos ocasionan una disminución de las secreciones digestivas, lo que a su vez favorece la presencia y proliferación de la bacteria llamada Helicobacter pylori,responsable en gran medida de enfermedades tales como la úlcera péptica y la gastritis.

Sistema reproductor. Alrededor de los 50 años el hombre experimenta la andropausia, que consiste en el deterioro físico y progresivo como consecuencia de la edad. La andropausia afecta también la potencia sexual, y su momento de aparición depende en gran medida del tipo de vida que se ha llevado, el nivel de estrés que se padezca y la herencia genética, entre otros factores.
La andropausia se relaciona con la reducción de la cantidad de andrógenos, que son las hormonas sexuales masculinas (por ejemplo, la testosterona), y sus efectos son un mayor cansancio ante cualquier actividad física y una disminución de la libido o deseo sexual. Y es que dichas hormonas son precisamente las que proporcionan estabilidad a la fuerza muscular y a los órganos sexuales. Así, el hombre notará paulatinamente que va perdiendo vello en la zona genital, que expulsa menos semen en cada eyaculación, que su pene ya no queda tan firme en la erección, que sus orgasmos duran menos y son más suaves o incluso que el tamaño de sus mamas tiende a crecer. La andropausia también tiene una influencia negativa en los estados de ánimo.

Función urinaria. La próstata empieza a aumentar su tamaño  mientras parte de su tejido es reemplazado por tejido fibrótico similar a una cicatriz, afección que se denomina hipertrofia prostática benigna (HPB) y afecta a cerca de la mitad de los hombres. Esto puede causar problemas tanto a la hora de orinar como de eyacular.
Con la edad aumenta el riesgo de trastornos urinarios como la insuficiencia renal aguda y lainsuficiencia renal crónica. También pueden presentarse infecciones de la vejiga y otrasinfecciones urinarias, en parte ocasionadas por un vaciado incompleto y por cambios en el equilibrio químico de las membranas urinarias.

Nota: el peso y la talla son sólo un indicador que sirve de referencia. Consulta a tu médico o nutriólogo si tienes dudas.

SOBRE TU MENTE Y TU SALUD EMOCIONAL

40 a 54 años, algunos factores que influyen en la salud mental y emocional de los hombres

A partir de los 40 años, en los hombres suele ser común la necesidad de sentirse jóvenes de nuevo y la búsqueda de experiencias pasadas o no vividas en su momento. Motivado en parte por el crecimiento de los hijos, los objetivos en común de la pareja se vienen abajo ya que mientras que la mujer lucha por seguir adelante con su trayectoria de vida, el hombre vuelve la mirada hacia atrás para recuperar lo que siente perdido. Se establece así una lucha entre lo que se percibe como el deber ser y lo que se quiere hacer, una lucha entre las obligaciones adquiridas en el curso de los años pasados y las ganas de volver a disfrutar de la vida como cuando se era joven. Una de las consecuencias frecuentes de este conflicto es la ruptura matrimonial. Cuando así ocurre, estas situaciones son fuente de angustia y depresión.

Depresión

Cuando se vive una crisis depresiva pueden aparecer algunos síntomas que contribuyen a que sientas el problema más agudo. Si así te ocurre, toma en cuenta que tu percepción puede estar distorsionada por pensamientos negativos característicos de la depresión, y haz un esfuerzo por rescatar los aspectos positivos que normalmente no se aprecian en crisis depresivas. Cuando estamos deprimidos vemos todo en una “visión de túnel”, lo que significa que sólo vemos una parte de las cosas; filtramos lo que nos rodea, de forma que lo único que parece real es lo malo sin que podamos apreciar lo bueno. Ten paciencia y pon en marcha tus capacidades y tu ingenio para salir adelante.

Síntomas de depresión

Si sientes que uno o varios de los síntomas siguientes se presentan en ti de manera constante y/o prolongada, es posible que estés deprimido.

  • No sientes interés por nada ni gusto por cosas que solías disfrutar.
  • Te sientes triste y vacío.
  • Lloras fácilmente o lloras sin razón aparente.
  • Te sientes desganado y sin energía.
  • Te sientes agitado e incapaz de logran una sensación de tranquilidad.
  • Estás convencido de que no vales la pena.
  • Te sientes culpable al punto de que esa sensación de impide funcionar.
  • Comes con voracidad y sientes que eso te alivia.
  • Has perdido el apetito y estás bajando de peso.
  • Piensas en la muerte o en el suicidio como algo que te aliviaría.
  • Tienes dificultad para pensar, recordar cosas o concentrarse en lo que estás haciendo.
  • Te cuesta mucho trabajo tomar decisiones de la vida cotidiana.
  • No puedes dormir en la noche o duermes muy mal, despertándote varias veces en la noche.
  • Lo único que quieres es dormir todo el tiempo, particularmente en el día.
  • Al amanecer sientes una gran angustia y no quieres levantarte.
  • Te sientes cansado todo el tiempo y bostezas continuamente.
  • No sientes ninguna emoción.

ALIMENTACIÓN

Minerales importantes para el organismo

MINERAL:

PARA QUÉ SIRVE:

DÓNDE SE ENCUENTRA:

OBSERVACIONES:

Flúor

Sistema óseo.

Té negro, pescado, agua potable.

No se debe consumir más de 4 miligramos (mg) al día. Una taza de té contiene alrededor de 0.5 mg de flúor más el que aporta el agua.

Manganeso

Sistema óseo.

Cereales integrales, verduras verdes, té.

Consumir de 2 a 5 mg al día. Generalmente se obtiene a partir de la dieta diaria, por lo que no es necesario ningún suplemento.

Molibdeno

Ceguera nocturna, taquicardia, Irritabilidad.

Leche, cereal, alubias.

El requerimiento es mínimo, si bien indispensable para el cuerpo.

Cromo

El aprovechamiento normal de la glucosa.

Levaduras.

De 50 a 200 mg por día.

Litio, cobalto, vanadio, cadmio

Ciertos trastornos del cerebro, depresión.

 Cereales integrales, leguminosas, fresas, moras, riñones e hígado.

El requerimiento es mínimo, si bien indispensable para el cuerpo.

Hierro

Anemia, infecciones. (hemoglobina)

Carnes, legumbres, pan, yema de huevo.

Siempre por encima de los 15 mg al día. Esto equivale, por ejemplo, a 200 g de lentejas, o a 200 g de hígados de pollo.

Fósforo

Sistema óseo, membranas celulares. Favorece el transporte de grasas, ayuda en el combate de la insuficiencia renal y de problemas intestinales.

Pescado, carne, lácteos, legumbres, frutos secos.

 El requerimiento es mínimo, si bien indispensable para el cuerpo.

Zinc

Crecimiento, infecciones, reproducción celular, piel.

Pescado, carne, mariscos, cereal y pan integral, legumbres y huevo.

De 10 a 15 mg diarios.

Calcio

Sistema óseo, sistema nervioso, sistema circulatorio, contra demencia, depresión y psicosis inexplicable.

Lácteos, verduras, garbanzos, alubias, pescados, cítricos, tortillas.

1000 mg al día (sólo se aprovechan 350 mg). Por ejemplo, 100 g de coliflor contienen 249 mg de calcio; 100 g de queso blanco entero contienen 200 mg de calcio.

Sodio

Control de agua en tejidos, ritmo cardíaco.

 Lácteos y sus derivados, sal de mesa, espárragos y embutidos.

En exceso afecta a los riñones, el corazón y la presión arterial (ésta sube). No más de 1600 mg al día (el equivalente a 1 ó 1 ½  cucharaditas de sal al día).

Potasio

Equilibrio de agua. Síntesis de proteínas. Degradación de azúcares.

Plátanos, naranjas y jitomates.

De éste dependen los volúmenes de agua en las células. Un plátano pequeño contiene 467 mg de potasio, y una taza de jugo de naranja, 236 mg.

Magnesio

Irritabilidad neuromuscular. Conservación del sistema óseo. Sistema muscular-energía. La carencia provoca anorexia (falta de apetito), náuseas, temblores, vómitos, debilidad, arritmia con alteración de la personalidad.

Hortalizas, nueces verduras verdes, soya, leche, pan, cereal integral, agua pura.

Entre 200 y 400 mg al día. Por ejemplo, 100 g de espinacas contienen 50 mg de magnesio; 100 g de lentejas contienen 78 mg de magnesio.

Selenio

Retarda el envejecimiento de la piel (antioxidante).

Retarda el envejecimiento de la piel (antioxidante).

El requerimiento es mínimo, si bien indispensable para el cuerpo. Se estima que éste es de 55 a 70 microgramos al día.

Cobre

Anemia.

Nueces, trigo, cacao, pescado.

1.5 a 3 mg al día.

Yodo

Control de crecimiento y maduración de los tejidos. Control del recambio de las vitaminas. Su carencia provoca hipotiroidismo (bocio/cretinismo).

Pescados, mariscos, sal yodatada.

El requerimiento es mínimo, si bien indispensable para el cuerpo. Se estima que éste es de 100 a 200 microgramos al día.

¿Qué comer?

40 a 54 años con actividad ligera a moderada

Tu alimentación debe aportar la energía (o calorías) y todos los nutrientes que necesitas para tener el mejor estado de nutrición y salud posible.

La variedad de alimentos es fundamental para este propósito.

Recuerda consumir de 1 ½ a 2 litros de agua diariamente.

Se recomienda incluir diariamente alimentos de todos los grupos:

Leche y derivados

  • 2 vasos al día. Una rebanada de queso de 30 g o un yogurt sustituyen un vaso de leche. Procura que ésta sea baja en grasa. 
Carnes y pescados, de preferencia asados o a la plancha 
  • 1 porción mediana diariamente procurando alternar los diferentes tipos de carnes.
Huevos

  • 1 huevo de 2 a 3 veces por semana.

Legumbres cocidas

  • De ½ a 1 taza por semana. Combínalas con cereales.

Cereales

  • Una porción o taza todos los días. Combínalos con leguminosas.
Verduras crudas o cocidas

  • Por lo menos 3 raciones al día.

Frutas

  • 3 piezas pequeñas en el transcurso del día.

Grasas

  • Aceite: 10 a 12 g (1 cucharada sopera). Mantequilla: 10 a 12 g. También cuenta como una ración de grasa: 1 vaso de leche entera, 1 bistec magro, 1 pescado, 2 huevos, 1 porción de aguacate.

Agrupación de los alimentos en relación con condiciones de salud

Alimentos que ayudan a prevenir problemas cardiacos

Los frutos secos como las nueces, almendras, avellanas, piñones y pistaches tienen componentes cardiosaludables, es decir, son buenos para el corazón. Su consumo frecuente reduce el colesterol LDL o malo hasta en un 30%. Tienen un bajo contenido en ácidos grasos saturados, composición parecida a la del aceite de oliva, famoso protector de enfermedades cardiovasculares. Además, contienen vitaminas, proteínas y minerales, entre los que destacan la vitamina E, el ácido fólico, el calcio, el magnesio, el potasio, el fósforo, el magnesio y el hierro. Consume entre una y cinco raciones a la semana (una ración corresponde aproximadamente a 25 gramos).

Alimentos bajos en colesterol

Los pescados, las claras de huevos, los aceites de canola, maíz, oliva y pepita de uva, las leguminosas como los garbanzos, las lentejas, el cacahuate y el frijol negro, las legumbres como las arvejas, las habas y las alubias, los cereales como el arroz integral, la avena integral, el maíz y el trigo, los frutos secos como las almendras, las avellanas, las castañas, las nueces y los piñones, las ciruelas, las uvas pasas, el pepino, las alubias verdes, los jitomates, los arándanos, las frambuesas, las granadas, el higo, los kiwis, las moras, la tuna y las uvas.

Alimentos con un contenido medio de colesterol

En este grupo se encuentra la leche descremada, los quesos frescos, los quesillos y el yogurt descremado, los cortes magros de carne de res, de cerdo (pulpa, lomito de centro) y de aves (pechuga y pierna de pavo y pollo sin piel), las almejas, los calamares, los camarones, la jaiba, el pulpo y el cangrejo. Si no tienes niveles de colesterol elevados, consúmelos ocasionalmente: nunca más de tres veces a la semana.

Alimentos altos en colesterol

Si tienes el colesterol elevado, no debes consumir ninguno de los siguientes alimentos: helados, pasteles, pastas, cremas, galletas y chocolates, la grasa visible y dura de las carnes, chicharrones, tocino, sesos, vísceras en general, yema de huevo, hígado, tocino, paté de hígado, los cortes grasos de la carne de cerdo, cordero y res, cecinas, embutidos y fiambres de cerdo y aves, chorizo, longaniza, salchicha y grasas industrializadas como mantecas, mantequilla, margarinas y quesos, mayonesa, crema y algunos productos del mar como el caviar y la hueva de pescado.

Hortalizas Grupo A

Contienen menos de un 5% de hidratos de carbono. Pertenecen a este grupo la acelga, el apio, la espinaca, la berenjena, la coliflor, la lechuga, el pimiento, el rábano, el tomate.

Hortalizas Grupo B

Contienen de un 5 a un 10% de hidratos de carbono. Este grupo incluye la alcachofa, los chícharos, la cebolla, el nabo, el poro, la zanahoria y la remolacha.

Hortalizas Grupo C

Contienen más del 10% de hidratos de carbono: papa, mandioca, yuca.

Alimentos restringidos si tienes:

Diabetes: embutidos, pescados y mariscos, quesos fuertes, azúcares, pastas y productos refinados. Por su alta concentración de azúcar: uvas, plátanos y frutos secos. En el caso de comprobarse la presencia de acetona en la sangre, es decir, de acetonemia, debes suprimir el consumo de frutos ácidos.

Hipertensión: eliminar completamente la sal en la dieta. Eso significa que no debes consumir ningún alimento que contenga sal o grandes cantidades de sodio; tal es el caso de los embutidos, la cecina, los fiambres, los panes y los productos procesados o envasados. En este grupo entra también la salsa catsup y la mostaza.

Problemas de riñón: harinas comunes y sus derivados (pastas, pizzas, empanadas, tacos, amasados de panadería, panes y galletas), chocolates, caramelos de leche, dulce de leche, natilla, legumbres y frutas secas. No debes consumir tampoco cerveza, jugos de frutas, gaseosas o refrescos con gas.

¿Cómo mejorar tu alimentación?

Qué hacer

En lugar de

sustituye por

Reducir el consumo de azúcar

jugos envasados con azúcar,

jugos frescos naturales sin azúcar o con muy poca azúcar.

refrescos embotellados,

agua simple o agua de fruta natural con poca o nada de azúcar.

dulces y golosinas,

frutas naturales. Procura comprar los dulces y las golosinas sólo para ocasiones especiales.

azúcar para el café, el té o el agua de frutas,

miel, o bien, aprende a tomar estas bebidas sin azúcar.

Reducir el consumo de grasas

tacos, carnitas, sopes, huaraches, quesadillas o alimentos fritos en aceite,

comidas completas o corridas con muy poca o sin grasa. Pide alimentos a la parrilla o asados. Retira siempre la grasa visible de la carne.

Reducir el consumo de harinas

pan dulce, harinas refinadas, galletas y tamales,

2 tortillas de maíz o 1 ración de arroz o cereales integrales. Evita el pan dulce. Que un producto no tenga colesterol no significa que sea bajo en calorías.

Aumentar el consumo de frutas y verduras de temporada.

comer jamones, embutidos y verduras enlatadas,

verduras y frutas frescas, lavadas y/o desinfectadas.

Limitar las comidas rápidas o antojitos no saludables y coma  a sus horas

comer antojitos y comida rápida y con grasa,

lleva a tu trabajo comida hecha en casa. Si no te es posible, busca lugares en los que puedas consumir comida sana. Recuerda que la comida rápida tiene muchas calorías y los antojitos deben dejarse para ocasiones especiales.

Recuerda: las bebidas alcohólicas engordan mucho porque tienen una gran cantidad de calorías. Mientras mayor sea su graduación, mayor será su aporte calórico. Deja su consumo para ocasiones muy especiales. Así las disfrutarás más.

EXÁMENES Y VISITAS MÉDICAS

Incluso si estás saludable, es importante que visites al médico por lo menos una vez al año. El propósito de estas visitas es el de detectar posibles enfermedades, evaluar el riesgo de que enfrentes problemas médicos en el futuro, identificar estilos de vida saludables, actualizar tus vacunas y, en caso de que tengas algún padecimiento, apoyarte en tu médico para recibir el tratamiento adecuado y mantenerte lo más sano posible.

41 a 54 años de edad, el médico tiene que...

  • medir tu peso, tu talla, tu presión arterial (para detectar hipertensión) y el sonido pulmonar y cardiaco para detectar problemas respiratorios y del corazón.
  • explorar la agudeza visual. Se explorará cada ojo por separado y, de ser necesario, el médico te enviará con el oftalmólogo. Si no lo has hecho antes, a esta edad es conveniente realizarse una tonometría para verificar la presencia de un glaucoma, que es un trastorno por el que aumenta la presión dentro del globo ocular, dañando el nervio óptico y ocasionando pérdida de visión.
  • llevar a cabo una exploración auditiva. Se revisará cada oído por separado para comprobar que oyes bien.
  • revisar tu esquema de vacunación, aplicar la vacuna necesaria y anotarla en la Cartilla Nacional de Salud del Hombre.
  • valorar tu alimentación y tu actividad física (detección de sobrepeso y obesidad). En caso de ser necesario, te referirá al nutriólogo.
  • cuando sea necesario, solicitar exámenes de laboratorio para medir glucosa (detección de diabetes), y niveles de colesterol y triglicéridos (detección de riesgo de enfermedades cardiovasculares como cardiopatía isquémica, infarto y angina de pecho), así como una prueba de esfuerzo y un electrocardiograma.
  • cuando sea necesario, pedir exámenes para detección de cáncer (de piel, tiroides, cavidad oral, nódulos linfáticos, testículos, colon y recto). Comenta con tu médico si te ha salido alguna mancha, bolita, absceso o lunar que haya aparecido y/o que esté creciendo en cualquier parte de tu cuerpo.
  • valorar hábitos de sueño e higiene. Orientar al respecto.
  • El odontólogo hará la exploración bucodental: presencia de sarro, gingivitis (inflamación de las encías), caries, espacios entre los dientes (diastemas), frenillos y mordida chueca. Aplicará flúor si es necesario.
  • revisar los genitales.
  • realizar un examen rectal o colonoscopía para examinar el colon (intestino grueso), a fin de verificar que no haya cáncer colorrectal y cáncer de próstata. Esto es particularmente importante en pacientes con alto riesgo de cáncer de colon, es decir, aquellos que hayan padecido colitis ulcerativa crónica, cáncer colorrectal o adenomas colorrectales grandes, o que tengan antecedentes familiares. Una vez que tenga los resultados el médico te dirá con qué frecuencia debes practicarte estos exámenes.
  • En algunos casos el médico puede practicarte una proctoscopía o proctosigmoidoscopía, que evalúa únicamente el tercio inferior del colon para detectar diverticulosis (presencia de bolsas anormales en el revestimiento de los intestinos), oclusión intestinal, causas de diarreas frecuentes o inexplicables, pólipos del colon y enfermedad intestinal inflamatoria, inflamación o infección (proctitis) y hemorroides.

Con vida sexual activa, el médico revisará lo siguiente:

  • detección de infecciones de transmisión sexual o ITS y VIH/SIDA.
  • identificación de conductas de riesgo vinculadas con la salud sexual; promoverá el uso adecuado del condón.
  • disfunción eréctil.

Signos de alerta, consulta al médico inmediatamente

  • Problemas de la vista.
  • Problemas auditivos.
  • Problemas digestivos (diarreas frecuentes, estreñimiento, dolor de estómago, indigestión o dificultad al tragar).
  • Problemas respiratorios (dificultad para respirar, respiración dolorosa, tos o ronquera persistente, “silbidos” al respirar, tos con flemas).
  • Caries o dolor de dientes y muelas.
  • Dolores de cabeza constantes.
  • Dolor de pecho.
  • Dolor abdominal constante.
  • Dolor testicular.
  • Dolor, ardor, comezón e inflamación en o alrededor de los órganos sexuales.
  • Úlceras, ronchitas o ampollas alrededor de los órganos sexuales, la boca o el ano.
  • Cambios en el color y el olor de la orina, orinar frecuentemente, dolor y/o ardor al orinar.
  • Verrugas en los órganos sexuales o el ano.
  • Salida de líquidos por el pene.
  • Hemorragias o secreciones sin causa evidente.
  • Alteraciones y cambios en la piel tales como verrugas o lunares. Úlceras en la piel que no cicatrizan.
  • Presencia de nódulos o “bolitas” que antes no se tenían.
  • Fiebre por causa desconocida.
  • Irritabilidad, angustia, problemas para dormir constantes.
  • Sueño excesivo, debilidad constantes.

ESQUEMA DE VACUNACIÓN

VACUNA

ENFERMEDAD QUE PREVIENE

DOSIS

EDAD

 

Td

 

Difteria y tétanos.

2 dosis con intervalo de 4 a 8 semanas

20 a 59 años
(aplicar sólo como profilaxis en caso de heridas).

Refuerzos

Cada 5 ó 10 años.

Anti-influenza

Influenza

Anual

Cada año a partir de los 50 años.

DATOS Y TEMAS QUE ES IMPORTANTE CONOCER

Los temas sobre los que es necesario que te informes se relacionan con los factores de riesgo propios del ciclo vital o etapa de vida en la que te encuentras. A continuación se mencionan los más importantes:

Padecimientos cardiacos

Infarto al miocardio (ataque al corazón)

Un infarto al miocardio es cuando parte del músculo cardiaco se daña o muere porque no está recibiendo oxígeno. Las arterias (vasos sanguíneos) llevan el oxígeno al corazón. La mayoría de los ataques al corazón son por causa de un bloqueo en estas arterias. Usualmente, el bloqueo es causado por aterosclerosis, que es la acumulación de depósitos de grasa (llamados placa) dentro de la arteria. Esta acumulación es como mugre que se acumula dentro de una tubería y retarda el flujo del agua.
Los ataques al corazón también pueden ser por causa de un coágulo de sangre que se atora en una parte estrecha de una arteria que se dirige al corazón. Hay más probabilidad de que se formen coágulos en los lugares en donde la aterosclerosis ha hecho que la arteria se haga más estrecha.

Factores de riesgo para un ataque al corazón
  • Fumar.
  • Diabetes.
  • Envejecimiento: el 83 % de las personas que mueren por enfermedad del corazón tienen 65 años o más.
  • Nivel de colesterol alto.
  • Presión arterial (sanguínea) elevada.
  • Antecedentes familiares de ataque al corazón.
  • Aterosclerosis, es decir, endurecimiento de las arterias.
  • Falta de ejercicio.
  • Estrés.
  • Obesidad.
  • Sexo: más hombres tienen ataques de corazón.

¿Cómo sé si estoy teniendo un ataque al corazón?
El dolor de un ataque el corazón puede sentirse como acidez estomacal fuerte. También es probable que estés teniendo un ataque al corazón si:

  • Sientes presión o un dolor compresivo en el pecho, algunas veces acompañado de sudor, náusea o vómito.
  • Sientes dolor que se extiende desde el pecho hasta la quijada, el brazo izquierdo o el hombro izquierdo.
  • Tienes una sensación de presión en el pecho.
  • Tienes una sensación de falta de aire que dura más de un par de segundos.

No ignores el dolor o el malestar. Si piensas que estás teniendo problemas de corazón o un ataque al corazón pida ayuda de inmediato. Entre más pronto obtengas tratamiento mayor es la probabilidad de que los médicos puedan prevenir que haya más daño al músculo cardiaco.

Presión sanguínea alta o hipertensión y riesgos cardiovasculares

¿Qué es?
La presión sanguínea (de las arterias) alta, también llamada hipertensión,  ocurre cuando tu sangre se mueve por las arterias a una presión mayor que la normal.
¿Cuáles son los síntomas?
Usualmente no tiene síntomas, y esta es la razón por la que la medición regular de tu presión sanguínea es tan importante.
¿Qué la ocasiona?
En el desarrollo de hipertensión entra en juego el factor genético. Sin embargo, existen otros factores que contribuyen a desarrollar este padecimiento y que puede controlar. Entre los más importantes cabe mencionar: un consumo excesivo de sal, la obesidad y el sobrepeso, el colesterol alto o la hipercolesterolemia, la diabetes mellitus o azúcar en la sangre, la mala alimentación, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el uso de medicamentos como los esteroides anabolizantes, antiinflamatorios no esteroideos, los descongestivos nasales y la eritropoyetina), el sedentarismo, el estrés, y la herencia (familiares que han sufrido infarto o embolia cerebral sobre todo en edades tempranas).
¿Cuáles son los riesgos?
La hipertensión arterial obliga al corazón a trabajar más y daña los vasos sanguíneos. Concretamente, la hipertensión arterial aumenta el riesgo de un derrame (accidente cerebro-vascular), de una falla renal (insuficiencia renal), de ateroesclerosis, de enfermedad del corazón y de un ataque al corazón (infarto de miocardio). Además, cuando la hipertensión está acompañada de obesidad, tabaquismo, niveles elevados de colesterol en sangre o diabetes, el riesgo de infarto de miocardio o de accidente cerebro vascular es aún mayor.
¿Cómo se mide?
Al medir la presión sanguínea el resultado se da con dos medidas separadas por un guión, como por ejemplo 120/80. A veces se habla también de este resultado como presión sanguínea de 120 sobre 80. El primer número es la presión sanguínea sistólica, que es el valor más alto y se refiere a la presión sanguínea cuando el corazón está bombeando la sangre hacia afuera. El segundo número es la presión sanguínea diastólica, que es el valor más bajo y se refiere a la presión cuando el corazón se está llenando de sangre relajándose entre latidos. Una presión sanguínea normal es de 120/80 mmHg o menor. Una presión sanguínea alta es de 140/90 o mayor.
Si la primera vez que te hicieron la medición de tu presión arterial te informaron que tus cifras estaban elevadas, eso no significa que sea hipertenso. Sin embargo, es muy recomendable que te hagas esta medición varias veces y anotes los resultados en el lapso de un mes. Si las cifras elevadas se mantienen, es muy recomendable que acudas inmediatamente al médico para iniciar un tratamiento (cambios en la alimentación, ejercicio y tal vez medicación).
¿Cómo se combate?
El tratamiento comienza con cambios que puedes hacer en tu estilo de vida para ayudarte bajar la presión sanguínea y a disminuir el riesgo de tener una enfermedad del corazón. Estos cambios consistirán en modificaciones en tu alimentación y en la necesidad de realizar ejercicio. Si estos cambios no funcionan entonces es posible que tengas que tomar también medicamentos. En este caso, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a disminuir la cantidad de medicamento.

Obesidad

La obesidad es la presencia de un exceso de grasa corporal. Actualmente hay más obesidad porque: 1º) comemos más y realizamos menos esfuerzo físico en el trabajo, para trasladarnos de un lugar a otro y, en general, en las actividades diarias, por lo tanto gastamos menor energía y la acumulamos en forma de grasa; 2º) hay una tendencia generalizada a consumir un exceso de alimentos ricos en grasa que contienen muchas calorías.
La obesidad es una enfermedad que se acompaña frecuentemente de otras enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, la hipertensión arterial, hiperlipidemias (colesterol y/o triglicéridos elevados en sangre), algunos cánceres (colon, próstata, pecho) y osteoartritis. A su vez, la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado favorecen el desarrollo de las enfermedades del corazón (enfermedad coronaria).
Recuerda que si la circunferencia de tu cintura sobrepasa los 90 cm, eso significa que tienes sobrepeso y que tienes más riesgo de desarrollar obesidad.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad metabólica que consiste en la incapacidad del cuerpo para incorporar la glucosa (azúcar) de la circulación sanguínea a las células. Y esto es especialmente perceptible después de las comidas. Existen dos formas principales de diabetes: la tipo 1 y la tipo 2. Aproximadamente, el 90% de todos los casos documentados de diabetes son de tipo 2, y su presencia aumenta considerablemente, tanto en varones como en mujeres, a partir de los 40 años. Actualmente, este padecimiento afecta a casi la décima parte de la población mayor de 65 años. Además, se estima que por cada caso de diabetes tipo 2 diagnosticado queda otro por diagnosticar.

Las causas de la diabetes tipo 1 parecen estar asociadas a factores genéticos, autoinmunes y del medio ambiente y conducen a una destrucción de las células pancreáticas que producen la insulina.
En el caso de la diabetes tipo 2, entre los factores de riesgo que predisponen a su desarrollo destacan la obesidad, el envejecimiento y una historia familiar de diabetes, además de la hipertensión arterial y la hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre). La diabetes tipo 2 progresa despacio desde los 30 hasta los 50 años de vida y tiende a asociarse con un incremento del peso corporal. En consonancia, más del 80% de los diabéticos tipo 2 tienen sobrepeso o son obesos. La diabetes se detecta fácilmente mediante un análisis de sangre.

La población en México de personas con diabetes fluctúa entre los 6.5 y los 10 millones en personas entre 20 y 69 años. Asimismo, 13 de cada 100 muertes en México son provocadas por la diabetes.

La diabetes mellitus puede reducir tanto la calidad como la esperanza de vida de las personas porque se asocia con un mayor riesgo de enfermedad coronaria, hipertensión arterial, accidente cerebral-vascular, claudicación intermitente (problemas de circulación en las piernas que provocan fuertes dolores y cojera) y enfermedad microvascular (enfermedad de los vasos sanguíneos más pequeños), que a su vez es causa de retinopatía, nefropatía, diversas neuropatías, ceguera y un mayor riesgo de infección. Las personas que padecen diabetes tienen tres veces más riesgo de sufrir cardiopatías o enfermedad cerebrovascular y presentan trastornos depresivos y cambios de personalidad.

De cada 100 personas con diabetes:

  • 14 presentan nefropatía (daño en riñón).
  • 10 presentan neuropatía (daño en sistema nervioso).
  • 10 presentan pie diabético (una de cada 3 termina en amputación).
  • 5 presentan ceguera.

 

Enfermedades y cáncer de próstata

La próstata se encuentra debajo de la vejiga urinaria y en la parte superior de la uretra. En esta glándula se produce una secreción de color lechosa, que forma parte del semen que sale durante la eyaculación. El cáncer de próstata es una enfermedad que ataca la glándula prostática, y es muy frecuente después de los 70 años aunque. Algunas formas más agresivas del cáncer hacen que éste se extienda a las vesículas seminales o a los ganglios linfáticos.

El cáncer de próstata necesita años para desarrollarse. No se conoce la causa exacta que lo origina. Pero hay investigaciones que concluyen que en éste influyen factores tales como la dieta, el tabaquismo y la exposición al sol, a sustancias químicas o a radiaciones. También se considera que algunas prácticas sexuales de tipo oral que favorecen ciertas infecciones pueden ser un factor de riesgo.

Los síntomas para sospechar que se tiene cáncer de próstata son:

  • disminución del calibre de chorro;
  • poliuria (se orina muchas veces) y goteo de la orina;
  • falta de fuerza para expulsar la orina.

En etapas más avanzadas los síntomas son:

  • retención urinaria o hematuria (eliminación de sangre en la orina);
  • dolores en la espalda o las piernas;
  • sensación al orinar de que no se ha orinado completamente, lo que aumenta la frecuencia de la sensación de ganas de orinar y, en consecuencia, el número de veces que se va al baño. Esto sucede porque al desarrollarse un tumor de tamaño considerable, la uretra se estrecha y, por lo tanto, el flujo de la orina se obstruye. 

Cuando la vejiga no se vacía adecuadamente, la orina se estanca y hay una mayor tendencia a tener infecciones urinarias o cálculos.

El médico hace el diagnóstico de la siguiente manera:

  • Mediante tacto de la próstata a través del recto.
  • Mediante un examen de sangre específico llamado PSA (antígeno prostático).
  • Por medio de una biopsia de tejido de la próstata o con ayuda de una ecografía.

En pacientes con tumores localizados de próstata y más de diez años de expectativa de vida se recomienda una prostatectomía radical, que consiste en quitar la próstata, junto con las vesículas seminales y, en algunos casos, los ganglios linfáticos. A esto sigue una radioterapia, que se aplica mediante fuentes externas o implantando materiales radioactivos. Hay otro tipo de tratamiento que se basa en la relación entre los niveles de testosterona (hormona sexual masculina) y el ritmo de crecimiento del tumor: se administran fármacos que interfieren en la acción de la testosterona para controlar el crecimiento del tumor.

Prostatitis o inflamación de la próstata
Esta inflamación puede ser causada por bacterias que llegan a la próstata desde el riñón o por la uretra, o en ocasiones por infecciones situadas en otras partes del cuerpo. Los síntomas que advierten sobre este problema son:

  • Secreción mucopurulenta por las mañanas.
  • Dolor de la espalda.
  • Dolor en los testículos, pene y/o escroto.

Aunque con menos frecuencia, otros síntomas que pueden también presentarse son:

  • Erecciones dolorosas.
  • Sangre en la eyaculación.

Hipertrofia benigna de la próstata
Se llama así al agrandamiento no canceroso de la próstata. Es un problema que afecta principalmente a los hombres mayores de 40 años, pero puede presentarse también después de los 50 años. El crecimiento de la próstata comprime la uretra, lo que dificulta la salida de la orina y produce dolor durante la eyaculación. Aún no se conoce la causa. Si esto te ocurre, es recomendable que consultes a un médico urólogo para que te ayude a decidir qué debe hacerse de acuerdo con el tamaño y los síntomas que presente la próstata.

Disfunción eréctil

La disfunción eréctil puede ser un signo de otros problemas de salud. Por ejemplo, puede significar que los vasos sanguíneos están obstruidos. También puede ser que los nervios se encuentren dañados a causa de la diabetes. Si tienes problemas de erección es importante que consultes a un médico. Estos problemas de salud requieren tratamiento médico.
El médico puede ofrecer varios tratamientos nuevos. Para muchos hombres, el tratamiento es tan sencillo como tomar una pastilla. Otros tienen que probar dos o tres opciones antes de encontrar el tratamiento que les da resultado. No te des por vencido si el primer tratamiento no da resultado. Encontrar el tratamiento adecuado para ti puede tomar algún tiempo.

Cuándo ocurren las erecciones
Las hormonas, los vasos sanguíneos, los nervios y los músculos deben trabajar en conjunto para producir una erección. Una erección comienza cuando el cerebro envía señales nerviosas al pene en respuesta a una estimulación sexual. 
Las señales nerviosas hacen que se relajen los músculos del pene. Esto permite que la sangre fluya dentro del tejido esponjoso del pene. La sangre se acumula en este tejido como agua que llena una esponja. El pene se agranda y se vuelve más firme, como un globo inflado. Luego, las venas se cierran para evitar que la sangre salga del pene.
Después del orgasmo, o cuando termina la estimulación sexual, las venas vuelven a abrirse. Entonces la sangre sale y fluye nuevamente hacia el cuerpo.

Causas de la disfunción eréctil
Hay varias afecciones que pueden causar disfunción eréctil. La mayoría de éstas son problemas de salud que requieren tratamiento. Se necesita tratamiento médico para evitar complicaciones que son más graves que la propia disfunción eréctil.

  • La presión arterial alta y el colesterol alto pueden dañar las arterias que llevan sangre al pene.
  • La diabetes daña los vasos sanguíneos y los nervios que controlan las erecciones.
  • El consumo abusivo de alcohol y drogas puede causar disfunción eréctil, dañando los vasos sanguíneos e insensibilizando los nervios que controlan las erecciones (es decir, haciendo que los nervios no funcionen).
  • Algunos medicamentos recetados pueden causar disfunción eréctil. Ejemplos de éstos son algunos tipos de antidepresivos y medicamentos para la presión arterial alta. Es posible que el médico pueda cambiar tus medicamentos. Nunca dejes de tomar un medicamento recetado sin hablar con el médico.
  • Los hábitos nocivos para la salud como fumar, comer en exceso y la falta de ejercicio pueden contribuir a la disfunción eréctil.
  • Todo lo que sea malo para tu corazón también es malo para tu salud sexual.
  • Una lesión en la médula espinal puede causar disfunción eréctil al interferir con las señales nerviosas.
  • Los tratamientos para el cáncer de próstata pueden dañar los nervios que controlan las erecciones. Ejemplos de estos tratamientos son la radioterapia y el procedimiento para quitar la próstata.
  • Las enfermedades que afectan los nervios, como la esclerosis múltiple, también pueden causar problemas de erección.
  • Una pequeña cantidad de casos de disfunción eréctil es causada por una reducción del nivel de la hormona masculina llamada testosterona.
  • En el pasado, los médicos creían que la mayoría de los casos de disfunción eréctil eran causados por problemas mentales o emocionales. Ahora sabemos que la mayoría de los casos tiene una causa física. Pero la depresión, las preocupaciones o la ansiedad también pueden causar disfunción eréctil. A su vez, la disfunción eréctil por causas físicas puede llevar a la depresión y la preocupación, empeorando la disfunción eréctil física.

Una persona no debe suponer que la disfunción eréctil es parte del proceso normal del envejecimiento. Es muy probable que la causa sea otra.

Tratamiento de la disfunción eréctil
El médico puede ofrecerte una serie de tratamientos para la disfunción eréctil. Tal vez desees hablar con tu pareja sobre qué tratamiento puede ser mejor para ustedes como pareja. La mayoría de las personas desean el tratamiento más sencillo posible. Quizá necesites probar varios tratamientos antes de encontrar el que dé el mejor resultado para ti.
Para algunos hombres, el tratamiento consiste en hacer algunos cambios de estilo de vida. Hacer más ejercicio, dejar de fumar, bajar de peso y reducir el consumo de alcohol resuelven algunos problemas de erección.
Si bien la mayoría de los casos de disfunción eréctil tienen una causa física, la consejería puede ayudar a las parejas a manejar los efectos emocionales. Algunas parejas descubren que la consejería fortalece su relación y así apoya el tratamiento médico.

Infecciones de transmisión sexual (ITS)

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son infecciones puedes adquirir teniendo relaciones sexuales con alguien que tiene una infección. Estas infecciones usualmente se transmiten durante el coito, pero también pueden transmitirse por medio del sexo anal, oral o por el contacto directo con la piel. Las ITS pueden ser causadas por virus o bacterias. Las ITS causadas por virus incluyen la hepatitis B, el herpes, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el virus del papiloma humano (VPH). Las ITS causadas por bacterias incluyen la infección por chlamydia, la gonorrea y la sífilis.

Signos y síntomas comunes de ITS
  • Secreción del pene.
  • Dolor durante el coito o al orinar.
  • Dolor en la región pélvica.
  • Dolor de garganta en las personas que tienen sexo oral.
  • Dolor en el ano o a su alrededor en las personas que tienen sexo anal.
  • Llagas llamadas chancros (llagas rojas que no duelen) en el área genital, ano, lengua y en la garganta o solamente en esta última.
  • Una erupción cutánea "rash" descamada en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.
  • Orina de color oscuro, materia fecal de color claro y ojos y piel de color amarillento.
  • Pequeñas vesículas que se convierten en costras en el área genital.
  • Glándulas hinchadas, fiebre y dolores en el cuerpo.
  • Infecciones inusuales, fatiga inexplicable, sudores nocturnos y pérdida de peso.
  • Verrugas de textura suave y del color de la piel alrededor del área genital.

La mayoría de las ITS pueden ser diagnosticadas por tu médico por medio de un examen, un cultivo de las secreciones del pene o por medio de una prueba de sangre.

La única forma segura de prevenir las ITS es no teniendo relaciones sexuales. Si tienes relaciones sexuales puedes disminuir el riesgo de tener una ITS teniendo relaciones sexuales sólo con una persona que no tenga relaciones sexuales con nadie más y que no tenga una ITS.
Es importante que siempre uses condón cuando tienes relaciones sexuales, inclusive si es sexo oral y sexo anal. Limita el número de tus compañeros sexuales. Pregúntale a tu compañera si tiene o si ha tenido una ITS e infórmale si tú has tenido una. Hablen sobre la posible necesidad de que se hagan pruebas. 
Recuerda que las ITS no siempre causan síntomas. No tengas relaciones sexuales si tú o tu compañera están recibiendo tratamiento contra alguna ITS.
Lava tus genitales con agua y jabón y orina pronto después de tener relaciones sexuales. Esto puede ayudarte a eliminar algunos gérmenes antes de que éstos tengan la oportunidad de infectarte.

 

ADICCIONES

Tabaquismo

El tabaquismo es la adicción al tabaco provocada, principalmente, por uno de sus componentes activos, la nicotina. La acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo. El tabaquismo es una enfermedad crónica que pertenece al grupo de las adicciones y que tiene posibilidades de tratamiento. Actualmente se considera que es la causa principal evitable de enfermedad y mortalidad en el mundo.

Las enfermedades graves causadas con mayor frecuencia por el tabaquismo son:

Consumo de alcohol

El consumo de alcohol inhibe gradualmente la función cerebral y afecta en las emociones, los procesos de pensamiento y el juicio. Si se continúa bebiendo se altera el control motor, lo que ocasiona una dificultad para articular las palabras, reacciones más lentas y pérdida del equilibrio. Tanto el aumento de la grasa corporal como el hecho de beber con el estómago vacío aceleran la intoxicación por alcohol.

Las enfermedades causadas con mayor frecuencia por el alcoholismo son:

Consumo de drogas y drogadicción

La adicción se define como el uso compulsivo de una sustancia a pesar de las continuas consecuencias negativas. El hecho de necesitar una droga (como un analgésico o un antidepresivo) y tomarla en la forma como fue prescrita por el médico no se considera una adicción.

Los síntomas y signos de la adicción varían según la persona y el tipo de droga, pero pueden incluir:

  • Agitación.
  • Ojos inyectados de sangre.
  • Apariencia aturdida.
  • Sudoración excesiva.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Insomnio.
  • Rinorrea persistente (inflamación de la mucosa nasal).
  • Cambios en la personalidad.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Estado de ánimo impredecible.

Debes consultar con el médico:

  • si tiene preocupación acerca de la posibilidad de volverte adicto a medicamentos recetados;
  • si estás interesado en obtener más información respecto de la drogadicción;
  • Si tú o alguna persona cercana a ti tienen alguna forma de drogadicción y estás buscando tratamiento para la misma.

¿Qué debes hacer para mantener tu salud?

Fomenta

  • actitudes que te permitan cuidar de tu salud. Acude a revisión médica cada año. Toma los medicamentos necesarios puntualmente.
  • tu responsabilidad en la actividad que realizas. Haz planes para mantener tu salud en buenas condiciones para el futuro.
  • espacios de convivencia con tu pareja y con tu familia.
  • una vida activa: haz ejercicio por lo menos 30 minutos 3 veces por semana. Mide la circunferencia de tu cintura.
  • tu autoestima y su desarrollo social. Busca formas de manejar a el estrés, el fracaso o la frustración ante circunstancias desagradables.

Mantén

  • buenos hábitos higiénicos. Báñate diario; si no es posible, cámbiate de ropa todos los días. Lávate los dientes 3 veces al día y utiliza hilo dental. Cuida la higiene de tus genitales.
  • una alimentación adecuada, cuidando el horario, la cantidad y la calidad de los alimentos; procura que éstos sean balanceados y variados. Trata de hacer por lo menos una comida al día en familia. Disfruta los momentos de consumo de alimentos.

Evita

  • fumar. Si fumas, busca ayuda para dejar de hacerlo. Te sentirás muy bien contigo mismo cuando lo logres.
  • tener relaciones sexuales ocasionales sin condón.
  • caer en adicciones. Si tienes alguna adicción, busca ayuda profesional para fortalecer tu voluntad y anímate a vivir libre de ellas. Por más presiones económicas y emocionales que tengas, recuerda que podrás hacer frente a los problemas mejor si has logrado fortalecer tu voluntad.

Procura

  • vigilar tu presión arterial y tus niveles de colesterol y azúcar. Aliméntate sanamente y haz ejercicio constante.
  • no excederte. Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Cuando tomes alcohol no manejes ni hagas trabajos que puedan ocasionarte un accidente.
  • conocer tus riesgos de salud. Identifica los signos y síntomas de alarma y acude al médico en cuanto sea posible.
  • tener relaciones sexuales satisfactorias con tu pareja; aprende a gozar una sexualidad diferente con los nuevos años. Si tiene problemas de disfunción, habla con tu pareja y acude al médico o al especialista.
  • relajarte y manejar el estrés y la frustración. Intenta conocerte mejor y aceptarte como eres. Aprende a sentir y expresar tus emociones. Descubre nuevas actividades sanas como el deporte, la lectura, la caminata, los ejercicios de respiración y la meditación, entre otros, para ayudarte a ti mismo en momentos de crisis o angustia.

MITOS Y REALIDADES

MITO

REALIDAD

La ausencia de síntomas significa que no puede haber cáncer de colon.

FALSO: Es un error común pensar que si se tiene cáncer de colon, los síntomas serán evidentes. De hecho, el síntoma más común es no tener síntomas. Más de la mitad de las personas diagnosticadas con cáncer de colon no presentan síntomas. Síntomas como cambios en las heces, sangrado rectal, dolor en el abdomen y pérdida inesperada de peso pueden ser también señales de cáncer de colon. Sin embargo, para cuando los síntomas sean visibles, es posible que la enfermedad se encuentre en un estado más avanzado. La mitad de las personas diagnosticadas con cáncer de colon morirán de la enfermedad.

Un diagnóstico de prostatitis es igual a tener cáncer de próstata.

FALSO. No es lo mismo la prostatitis que el cáncer de colon. La prostatitis es menos frecuente. Consiste en una inflamación por infección de la próstata. Se puede presentar a cualquier edad en el hombre adulto y se observa con mayor frecuencia en el diabético. La prostatitis puede ser provocada por la retención excesiva de la orina. En estos casos la orina puede penetrar la próstata y originar cuadros muy dolorosos. Los antibióticos son los indicados para tratar la enfermedad.

La andropausia ocurre en la misma edad y con los mismos síntomas que la menopausia en la mujer.

FALSO.  A diferencia de las mujeres, que ingresan todas a la menopausia luego de una determinada edad, la disminución de la producción de hormona masculina en los hombres (testosterona) es paulatina, por lo que sólo algunos hombres tendrán síntomas. Los testículos tienen una doble función, producir espermatozoides y fabricar hormona masculina (testosterona). 
La testosterona tiene múltiples funciones en el adulto, tales como mantener los caracteres masculinos, la función sexual, la masa ósea y muscular y el nivel de glóbulos rojos. Ya que la disminución de la producción de esta hormona es muy lenta, los hombres pueden seguir produciendo espermatozoides y ser fértiles hasta edad muy avanzada. 
La fabricación de testosterona comienza a decaer a partir de los 30 años en un 1% por año, lo que puede ocasionar que en algunos hombres sus valores de testosterona puedan estar por debajo de los niveles normales.

Entre más años se haya bebido alcohol, mayor es el tiempo que toma embriagarse.

FALSO. Es cierto que hay un fenómeno de tolerancia en una primera fase, gracias al cual se tiene “más resistencia” al alcohol y se puede beber mucho sin que se resientan los efectos de la alcoholización. Pero en la segunda fase ocurre exactamente lo contrario, es decir, la persona se embriaga inmediatamente.

El cáncer de próstata es un problema exclusivo de hombres mayores.

FALSO. La posibilidad de tener cáncer de próstata está latente en diversas edades, si bien este padecimiento es más común a partir de los 45 años.

Una actividad sexual intensa aumenta las posibilidades de tener cáncer de próstata.

FALSO. Lo cierto es que no existen evidencias científicas actuales que señalen que el sexo en exceso provoca esa enfermedad.

El tacto rectal puede afectar la masculinidad.

FALSO. Este prejuicio es responsable de que miles de hombres pierdan la vida a causa del cáncer de próstata por no acudir oportunamente a hacerse examinar el estado de la próstata. El tacto rectal forma parte de un estudio de rutina como cualquier otro.

Es necesario usar un agente espermicida para ayudar a prevenir las infecciones de transmisión sexual.

 

FALSO. Alguna vez se pensó que los agentes espermicidas con nonoxynol-9, que ayudan a prevenir el embarazo pues alteran o matan los espermatozoides, podían también ayudar a prevenir las ITS causando daño a los organismos que causan las enfermedades. Sin embargo, la investigación reciente ha demostrado que el nonoxynol-9 también puede irritar las paredes vaginales y anales, aumentando en realidad el riesgo de contraer VIH y otras infecciones de transmisión sexual.