No hay nada como la comodidad de hacer ejercicio en casa o salir a caminar o correr según tu horario.

Sin embargo, tomar clases en un gimnasio o estudio puede generar un poco de magia motivacional en ti. Y no tienes que renunciar a tu gimnasio en casa ni a tu rutina propia de entrenamientos. Piensa en agregar una rutina de gimnasio como una forma de hacer que tus esfuerzos de acondicionamiento físico estén más completos.

De acuerdo con el Consejo Americano de Ejercicio (ACE), uno de los principales beneficios de pertenecer a un gimnasio es la orientación individualizada que obtendrás de un profesional, algo que falta cuando sólo tú y tu reproductor de videos están en casa, por ejemplo.

Inscribirte en una clase regular aumentará tu sentido de responsabilidad. Es más probable que sigas con tu plan de acondicionamiento físico si has pagado por adelantado una membresía o un bloque de clases.

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Las clases también ofrecen un componente social que no puedes obtener en casa, pues tienes el apoyo de tus compañeros y un mayor sentido de motivación a medida que tú y ellos se animan entre sí. Casi cualquier tipo de clase de ejercicios puede convertir una rutina pesada en una experiencia divertida, una por la que realmente esperarás.

Incluso si dominas tu actividad física favorita, unirte a una clase puede aportar una nueva dinámica a tu entrenamiento o permitirte llevarlo a un nivel más desafiante.

Es importante tener en cuenta que dar clases grupales es una habilidad tan importante como ser un entrenador personal. Al visitar un gimnasio, pregunta si los instructores están certificados a través de algún programa o institución, para que puedas maximizar realmente la experiencia.

 

Vía: Health Day News