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La dieta mediterránea puede hacer más que ayudarte a alcanzar y mantener un peso saludable, pues una investigación reciente sugiere que las mujeres que la siguen también reducen el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como infarto cerebral o apoplejía.

Sin embargo, los hombres no obtuvieron el mismo beneficio de esta dieta, que se enfoca en el consumo de pescado, frutas, nueces, verduras y frijoles, y que evita la carne y los productos lácteos.

«Los cambios simples en los hábitos alimenticios pueden traer un beneficio sustancial con respecto a la reducción del accidente cerebrovascular, que sigue siendo una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo», dijo el doctor Phyo Myint, investigador principal del trabajo y presidente clínico de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Aberdeen, en Escocia.

Aunque la dieta mediterránea se considera saludable, cabe señalar que este estudio no pudo demostrar que la dieta en sí misma haya provocado un descenso en el riesgo de ACV. Además, todavía no está claro por qué el riesgo de infarto cerebral en los hombres no se reduce, indicó Myint.

Pero, «es ampliamente reconocido que los hombres y las mujeres son muy diferentes en lo que respecta a su fisiología normal», agregó.

Las mujeres tienen factores de riesgo de accidente cerebrovascular únicos que incluyen el uso de anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal. Y durante el embarazo, padecer preeclampsia y diabetes gestacional se consideran factores de riesgo de accidente cerebrovascular, mencionó Myint.

«Puede ser que ciertos componentes de la dieta mediterránea influyan en el riesgo de accidente cerebrovascular en las mujeres más que en los hombres», mencionó.

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Resultados del estudio

Para el estudio, los investigadores recopilaron de más de 23,000 hombres y mujeres de entre 40 y 77 años, que participaron en un gran estudio sobre el cáncer. Los participantes fueron monitoreados durante 17 años.

Los científicos encontraron que, en general, quienes siguieron una dieta mediterránea redujeron su riesgo de apoplejía en un 17 por ciento. Sin embargo, al observar a hombres y mujeres por separado, las mujeres mostraron una reducción en el riesgo del 22 por ciento, mientras que los hombres vieron una reducción en el riesgo de sólo 6 por ciento. Sin embargo, dicha reducción entre los hombres fue tan pequeña que quizás sea un hallazgo «casual», agregaron los científicos.

Además, entre los que tenían un alto riesgo de accidente cerebrovascular, el riesgo se redujo en un 13 por ciento para quienes siguieron una dieta mediterránea. Pero esta asociación se debió principalmente a una reducción del 20 por ciento en el riesgo entre las mujeres, hallaron los investigadores.

Los resultados se publicaron hoy en la revista Stroke.

Ventajas y sugerencias

Según Samantha Heller, nutricionista clínica en el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, Estados Unidos, «el estilo de alimentación mediterránea, que tiene grandes variaciones entre varias culturas diferentes, se caracteriza por alimentos ricos en compuestos antiinflamatorios, como fibra, vitaminas, minerales y compuestos de plantas saludables».

Investigaciones previas sugieren que la dieta mediterránea reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, ciertos cánceres, obesidad y disminuciones en las habilidades de pensamiento, destacó.

Alimentos como el aceite de oliva, zucchini, limones, hummus, tabulé, pasta, berenjenas, lentejas, tomates, alcachofas, ensaladas y especias son alimentos básicos en muchas partes del Mediterráneo, subrayó Heller.

«Por el contrario, la dieta occidental típica es alta en alimentos que aumentan la inflamación, como hamburguesas, perros calientes, carne, mantequilla, sodio, bebidas azucaradas, alimentos fritos, comida rápida y comida chatarra, todos los cuales se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedades crónicas», advirtió.

Heller sugiere dejar el jamón y el queso en pan blanco con mayonesa para el almuerzo, y mejor probar hummus en pita de trigo integral con pepinos y tomates. Para la comida o cena, trata de no comer carne unos cuantos días a la semana y en su lugar disfruta una pasta primavera, verduras asadas, ensalada griega, quinoa y envolturas de lechuga rellenas de lentejas, agregó.

 

Vía: Health Day News