Diversos estudios demuestran que el lunch escolar de tus hijos debe ser más saludable. Esto es especialmente importante para los más pequeños porque sus hábitos alimenticios se desarrollan durante los años preescolares.

Investigaciones recientes han evaluado los almuerzos para niños en edad preescolar al comparar sus contenidos con el Índice de Alimentación Saludable de Estados Unidos, que se utiliza para evaluar qué tan bien se siguen las pautas de nutrición recomendadas. La conclusión: hay mucho margen de mejora.

De los 100 puntos posibles, los almuerzos obtuvieron solo 52 tomando con referencia lo que comían realmente los niños (los “lunches” o almuerzos preempacados tuvieron una puntuación ligeramente más alta, de 58, basándose en qué tan saludables eran para empezar). Las puntuaciones fueron más bajas para los vegetales, especialmente los verdes, seguidos de los mariscos, los granos integrales y las proteínas de plantas. Y aunque otros alimentos con proteínas y frutas estuvieron bien representados, los alimentos con calorías vacías ocuparon el primer lugar.

¿Entonces que puedes hacer?

Comienza por hacer pequeños cambios para dar tiempo a que se adapten las papilas gustativas de tus hijos. En lugar de pan blanco o rollos, cambia al 100 por ciento a pan de trigo integral. O prueba un “wrap”, que es una variante de taco o burrito con relleno típico de sándwich envuelto en una tortilla, pita u otro pan blando; tanto a ti como a tus hijos les puede resultar más divertido comerlo, y es más fácil agregarle verduras en lugar de rebanadas de queso procesado, por ejemplo.

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A continuación, deshazte de las carnes frías en rebanadas y sustitúyelas por pechuga de pollo o pavo fresco: puedes asar tu propio pollo el domingo y cortar rebanadas para los almuerzos durante toda la semana. Prueba el puré de aguacate para agregar cremosidad en lugar de mayonesa. Los vegetales prelavados y en rodajas son un ahorro de tiempo, pero es mejor que los laves y cortes con anticipación si tienes un itinerario ajustado. Una de las sustituciones más saludables es reemplazar una bolsa de papas fritas con una onza (28 gramos) de nueces, pero sólo si no padeces alergias a este fruto seco.

Además, compra lo esencial como recipientes reutilizables y un termo, ideal para envasar sopas y guisos, que también se pueden hacer con anticipación. En poco tiempo, encontrarás que esto se traduce en un ahorro de dinero en comparación con el costo adicional de comprar paquetes individuales de bocadillos y otros alimentos.

Y asegúrate de que los niños participen en la planificación y preparación del menú. Estarán más inclinados a comer lo que te ayuden a preparar y empacar.

 

Vía: Health Day News