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Acudir a chequeos médicos, o visitar a un especialista, sólo cuando existen síntomas de enfermedad es un grave error. Tanto niños, como adolescentes y adultos deben ser evaluados frecuentemente para mantener una buena salud. En el caso de los jóvenes, de entre 11 y 21 años de edad, es recomendable realizarlos cada año, según la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés).

Un experto en salud debe decidir qué se debe hacer en cada visita anual, dependiendo de lo que ha estado ocurriendo en la vida del adolescente, así como de las pruebas que se han hecho en el pasado. Por lo regular, se evalúa lo siguiente.

  1. Análisis de peso, altura, índice de masa corporal (IMC) y crecimiento.
  2. Pruebas de presión arterial y visión.
  3. Revisión para descartar depresión.
  4. Examen pélvico —las jóvenes pueden ser derivadas a un ginecólogo—.
  5. Revisión de testículos para detectar masas y varicocele —venas inflamadas—.

Es importante considerar la actualización de las vacunas. La inmunización puede proteger a las personas de enfermedades graves. El médico puede ordenar otras pruebas si sospecha de anemia, colesterol alto, tuberculosis o enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Conoce más: La importancia del chequeo médico anual

Recomendaciones

  • Deben comer tres veces al día —más dos colaciones—. Su dieta debe incluir proteínas magras, al menos 5 porciones de frutas y verduras, granos integrales y productos lácteos. Es importante limitar los alimentos y las bebidas con alto contenido de grasa y azúcar.
  • Necesitan entre 7 y 9 horas de sueño por noche. Los jóvenes deben mantener una rutina relajante antes de acostarse.
  • Deben realizar 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad vigorosa por semana.

Pon el ejemplo, asiste a tus visitas programadas y mantén un estilo de vida saludable.

 

Vía: Kids Health