El tiempo no pasa en vano; cada año se lleva consigo energía, vitalidad y salud. Pero no se trata de un problema de los adultos mayores, en realidad, el envejecimiento comienza a notarse a partir de los 30 años de edad, momento en el que se ralentiza el metabolismo y las desveladas acaban con la esperanza de un descanso reparador.

No te preocupes, es completamente normal. De acuerdo con Olga Mediano, neumóloga y coordinadora del área de sueño de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), los cambios en el sueño son parte del envejecimiento natural del organismo.

Después de los 30 años, se pierde el sueño profundo o sueño Delta —la etapa más importante, que va a determinar la calidad del descanso—. Para los hombres, disminuye un 50%; mientras que en las mujeres, reduce un 25%, según un estudio publicado por la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos.

Recomendaciones

A este cambio natural se le suman importantes factores que pueden alterar el sueño y causar insomnio, como el estrés, los malos hábitos de sueño, comer en exceso por la noche; y consumir mucha cafeína, nicotina o alcohol.

Para prevenir problemas al dormir, se recomienda lo siguiente.

  • Realiza cambios en tu estilo de vida. Incluye buenos hábitos para dormir, una dieta saludable y actividad física regular.
  • Acude a algún tipo de terapia cognitiva-conductual. Muchos especialistas las recomiendan para aliviar la ansiedad relacionada con el insomnio crónico.
  • Pregunta a tu médico si es necesario recurrir a medicamentos. Algunos fármacos pueden ayudar a aliviar el insomnio y permiten restablecer un horario de sueño regular.

 

Vía: Medline Plus