,

Un niño o niña que tiene problemas con la escritura a mano podría estar en riesgo de tener problemas del desarrollo, lo que a su vez podría obstaculizar su capacidad de aprendizaje, así lo señala la Asociación Americana de Terapia Ocupacional.

Un terapeuta ocupacional tiene la capacidad de evaluar los componentes subyacentes de la escritura de un estudiante, incluida la fuerza muscular, la resistencia, la coordinación y el control motor, según la asociación.

La escritura a mano de un niño puede ayudar a un terapeuta ocupacional a reconocer señales que indiquen alguna anomalía. Por ello, sigue estos consejos de evaluación:

  1. Observa la postura del niño y el uso de sus brazos, manos, cabeza y ojos.
  2. Analiza las habilidades visuales y perceptivas que pueden influir en la capacidad del niño para crear letras y formas.
  3. Sugiere realizar actividades en el hogar que promuevan el desarrollo de buenas habilidades de escritura a mano.

Conoce más: Trastorno de procesamiento auditivo, ¿qué es y cómo ayudar a los niños?

Es importante tener en cuenta que los adultos dedicamos cada vez menos tiempo a escribir a mano. En la era digital, casi todo lo que comunicamos por escrito lo hacemos mediante una computadora, tablet o smartphone.

Los niños en la escuela practican la escritura desde las primeras etapas de la educación infantil, estimulando su coordinación fina a través de trazos y dibujos para continuar con la escritura tradicional cuando ya están preparados. No obstante, los pequeños también están expuestos a los dispositivos antes mencionados, de ahí la importancia de que los padres o tutores regulen (o en el mejor de los casos eviten) su uso para que la escritura a mano de los menores no se vea afectada.

 

Vía: Health Day News / Guía Infantil